Escribiendo verdades,historias, secretos y cuentos.

Un día al cojer un lápiz sacarle filo dar vuelta a la hoja empece a escribir una nueva historia que inicio un 16 de noviembre a la 1:51 de la tarde, con el alma destrozada hecha verdad, no permití volver atrás, pues la persona que idolatre había mentido y fallado como humano, desde ese momento deje de llorar, las lagrimas se secaron desde mi alma, nunca mas volver amar es fácil decir es difícil lograr. Hoy soy una nueva persona esa mujer se había quedado en un libro viejo con palabras absurdas llenas de intriga y dolor. Soy una rareza que vale mas que nada, siento mi luz perpetua mas grande que mi intuición, escucho voces cuando abren la mente creo volverme loca, sera verdad lo que ve mi mente conectada con el cielo y la tierra, cuando caigo en trance mi cabeza da vueltas rápidamente siento como la lengua se me adormece y llego a un mundo diferente, existen personas que no conozco, camino como si volara aunque veo mis pies puestos en la tierra, quien me cree... nadie, donde estoy ... no sé... a donde voy... por que vivo esto o para que estoy aquí, veo lo que mis ojos proyectan verdades y mentiras de gente que tarde o temprano reconozco, cuando platico con ellas sus verdades nadie me cree piensan que los vigilo.Oh gran equivocación un sexto sentido desarrollado en mi.
Grandeza de dioses oh vida mía para que me toco vivir lo que vivo dame una respuesta solo una respuesta.
Me encanta este don pero como hablarlo para que las personas me crean, nadie tiene que saber. Yo y solo mi ser supremo.
Me veo vestida de blanco un gran abanico negro que compre en Veracruz en un restaurante al borde de la playa en boca del río, cuando un niño andando en su patineta por la orilla  se cayo y se rompio el brazo, recuerdos del abanico negro de 100 pesos unas vainas de vainilla de un vendedor de papantla, pero donde estoy. Esa pregunta es difícil cuando hay una mente abierta.
Al despertar o salir del trace pienso que es esquizofrenia, pero cuando se lo que esta pasando o va suceder algo me doy cuenta que no lo estoy. Un secreto que solo yo sé o un cuento de una mujer esquizofrenica, la historia de lo que paso y la verdad de lo que viví, solo yo sé.


Por Patricia Uruñuela Portilla


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